A juicio de Hernán Herrera, “en un mismo sector socioeconómico hay niños que han hecho el esfuerzo de mejorar y otros que no. Entonces, perfectamente se podría aplicar el mérito privilegiando a los niños prioritarios, porque en ese grupo, el esfuerzo es más meritorio aún”.

08-03-2019
De las familias que postularon el año pasado a los colegios a través del Sistema de Admisión Escolar (SAE), un 59% quedó en el establecimiento que era su primera opción. Pero si se observa al grupo de niños que mostraba buen desempeño académico, esa cifra baja a 57%. Ese es el argumento que usa el Ministerio de Educación (Mineduc) para impulsar el proyecto Admisión Justa, con el que busca reintroducir el desempeño académico como factor de selección.

La ministra Marcela Cubillos afirma que de entre los escolares que estaban entre el 5% de mejores notas en sus colegios de origen, menos de la mitad quedó en su primera opción. Pero hay un grupo que sí se vio favorecido por el SAE: los alumnos prioritarios, que son quienes están en el tercio más pobre de la población. Según datos a los que accedió La Tercera, el último proceso sumó 173.701 escolares prioritarios, de los cuales 67% quedó en su primera preferencia y 89% quedó en una de sus tres primeras opciones.

Esto ocurre porque el sistema les da mayor prioridad a las familias de sectores más pobres. Entonces, ¿es necesario favorecer a los escolares que tienen mejores notas? Hernán Herrera, presidente de la organización de colegios particulares subvencionados Conacep, dice que reintroducir el mérito no quita que se pueda favorecer a los niños de menores recursos. “En un mismo sector socioeconómico, hay niños que han hecho el esfuerzo de mejorar y otros que no. Entonces, perfectamente se podría aplicar el mérito privilegiando a los niños prioritarios, porque en ese grupo, el esfuerzo es más meritorio aún. Pero un niño que no ha hecho mérito, no puede ser que esté privilegiado por el azar”, argumenta.

El diputado Luis Pardo (RN), cuya bancada promueve una campaña que apela a las “víctimas de la tómbola”, también cree que seleccionar según mérito y pobreza no son excluyentes. “En Cabildo hay dos liceos que seleccionan con el SAE, uno es humanista y el otro es técnico, y todos sus alumnos son prioritarios. Pero hay unos que querían quedar en uno de los liceos y quedaron en el otro, por el azar. Nadie está pensando en desmantelar este sistema, sino que en introducir justicia en el grupo de los alumnos más vulnerables”, señala.

Alejandra Arratia, directora de Educación 2020, plantea que tras este debate, está la pregunta de qué se entiende por justicia. “Si crees que el sistema educacional debe ser para apoyar a los que pueden aprender más, entonces se optará por la selección. Pero si se quiere resguardar que todos aprendan, se optará por apoyar a los que menos tienen”, asevera. “Si un niño no aprende, la pregunta es de quién es la responsabilidad. ¿Es porque el niño no ha querido aprender o porque los adultos no les hemos dado las posibilidades? Creemos que los adultos tenemos esa responsabilidad”, agrega.

Con Admisión Justa, el Mineduc también busca modificar los factores de distribución de cupos del SAE, con lo cual, por ejemplo, se le dará más prioridad a los niños de hogares del Sename y a los que tengan necesidades educativas especiales.

Fuente: La Tercera.

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